'Hoy eres una nueva criatura': Una historia de redención

Madya Pradesh, India

Después de completar su carrera de bachiller y el entrenamiento en artes marciales en el 2015, Ranjita comenzó a impartir clases de artes marciales a las chicas de los hostales y escuelas cercanos. La vida estaba llena de rutinas - Hasta que un día algo sucedió que sacudió a su familia entera y le trajo a un punto donde se perdió en la depresión. 

Ranjita es una joven de 22 años de Bihar, Mdya Pradesh. Ella vive en una pequeña aldea con sus padres y cuatro hermanos, y sus necesidades eran cubiertas por el negocio pequeño administrado por su padre. Su familia viene de un trasfondo no creyente pero ahora está creciendo en Cristo. 

Era un día soleado y su felicidad no tenía límites cuando su mejor amiga Sonu, a quién conocía por muchos años, la visitó por unos días.

“Estaba muy contenta de tenerla conmigo," indicó Ranjita. "Pero mi felicidad no duró mucho. El día siguiente cuando me dirigía a enseñar la clase de artes marciales en la aldea cercana, invité a Sonu para que me acompañara. Estaba muy emocionada por su compañía  y ella también estaba emocionada". 

Era una distancia de media hora desde la aldea de Ranjita. En el camino, ellas tenían que cruzar un puente de barro sobre el cauce de un río seco, con rocas enormes puntiagudas expuestas. Como era usual, Ranjita portaba su motocicleta, pero Sonu insistió en manejarla. Ellas disfrutaban del paseo, platicaban y sonreían cuando, de repente, su motocicleta perdió el equilibrio en el puente de barro. Las dos se precipitaron al vacío donde se encontraban las rocas puntiagudas. 

Ranjita pronunció una oración a Dios, diciendo, "Señor, por favor ayúdanos". Ella estaba atemorizada y temblando del miedo. Su rostro estaba cubierto con sangre y sufría de un dolor profundo. Su temor fue más grande porque no podía ver a su amiga. Ella comenzó a gritar el nombre de Sonu, pero no recibía respuesta. 

Luego escuchó un gemido y para su angustia, ella vio que Sonu había caído en el lugar más profundo. Ranjita no podía alcanzarla para ayudarla, limitada por su dolor y mareo. Ella trató de llamar a su familia por teléfono pero no había señal. 

Ranjita de alguna manera retomó las fuerzas y escaló para llegar a la carretera más cercana. Ella clamó por ayuda a los vehículos que transitaban, pero muchos no atendieron. Eventualmente, alguien llegó a su rescate. Ella sintió como si Dios había bajado a ayudarla. 

“Me tomó seis meses para recuperarme de mis lesiones físicas pero para mi pesar, mi amiga había fallecido después de dos meses", indicó Ranjita. "Me sentía despedazada y culpable, sentía que Sonu había fallecido por mi culpa". 

Ella creía que si no la hubiera llevado a la clase, este incidente no hubiera pasado.

Ranjita estaba devastada.

Las aldeas en India, al ser comunidades cercanas, están conectadas socialmente entre familias. Ranjita estaba cada vez más deprimida.

Aunque Ranjita se sentía devastada, culpable y solitaria, Dios estaba cerca de ella. Las cosas cambiaron en la vida de Ranjita cuando tuvo la oportunidad de asistir a una convención de tres días de su iglesia. Ella no podía evitar que sus vecinos le preguntaran sobre la tragedia. Así que la familia decidió enviarla a una aldea cercana para trabajar. Pero Ranjita no se pudo acoplar allí así que regresó a casa en un mes.

"Estaba destruida y me sentía muy sola", expresó, con los ojos llenos de lágrimas de emoción. "Necesitaba paz en mi corazón, así que fui a la convención esperando que Jesús sanara mi corazón y que me diera paz. Para mi máxima sorpresa, en medio de miles de personas que asistieron a la reunión, una pastora del equipo de liderazgo de la convención vino a mí directamente, puso su mano sobre mi cabeza y oró por mí. Me sentí tan bendecida mientras derramaba mi corazón al Señor... Por favor, Dios, necesito un abrazo que me brinde confort y cuidado, por favor ayúdame”. 

Dios respondió la oración de Rajita mientras la pastora comenzó a hablar con ella. Ranjita lloró y compartió su carga entera con la pastora.

La expresión de Ranjita cambió a gozo y emoción cuando dijo, "Al escuchar mi historia la pastora repentinamente me dio un abrazo amoroso; sentí como que Jesús me estaba abrazando. La pastora me dijo, 'No llores, Jesús te ama. Olvida lo que ha sucedido en tu pasado y confía en Jesús, porque él está contigo'. 'Hoy eres una nueva creación y él te bendecirá'". 

Ranjita dice que ella nunca olvidará esas palabras amorosas y el abrazo que cambió su vida. La culpa fue lavada y la paz de Dios entró en su corazón.

“Creo que Jesús me habló a través de ella", expresó.

Después de la convención, Ranjita regresó a casa con gozo y esperanza.

Ranjita era una nueva persona, y su pastor lo notó. Después de observarla por unos meses, el pastor de Ranjita preguntó si estaba dispuesta a ir al colegio Bíblico para capacitarse. Ranjita estaba feliz pero no respondió inmediatamente, tomó tiempo para orar sobre el asunto. Más adelante estuvo sorprendida porque el director de su iglesia le dio el mismo consejo. El director estaba dispuesto a apoyar financieramente su educación en el colegio Bíblico. Ranjita tomó esto como la respuesta de su oración y la confirmación del llamado de Dios para el ministerio. 

Ranjita tiene la bendición de asistir al Colegio Bíblico del Sur de India y es un testimonio vivo de la gracia de Dios, la cual restauró su vida y la llenó con nuevo gozo y esperanza en Cristo.

--Church of the Nazarene Eurasia

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